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GISELLE

NEW CREATION

Giselle

KOR’SIA

Kor’sia ya tomó el camino de revisitar clásicos a través de otras piezas propias como fueron Somiglianza que revisitaba la Siesta del Fauno o Jeux que es el título que Nijinski le confirió a uno de sus ballets en 1913 y fue una colaboración con la desaparecida compañía Víctor Ullate en Madrid (España).

    Con esta particular visión que retoma piezas del pasado e intenta entroncarlas y situarlas en el presente, estamos intentando construir un posible imaginario que se concentra perfectamente en una idea del filósofo Paul Valery que nos gusta repetirnos constantemente:

“No hay poemas terminados solamente hay poemas abandonados”.

 
   Por lo que parece que durante este tiempo de investigación hemos estado buscando esos “poemas abandonados”, intentando rescatarlos e incluirlos dentro de la danza contemporánea, pero también resituarlos dentro de la contemporaneidad del S. XXI. 

 

    Nuestra fascinación por estas piezas, donde también podemos entroncar a esta Giselle parte del entendimiento de la humanidad como un dispositivo que comparte un imaginario colectivo, una serie de discursos o narraciones compartidas, que a nuestro entender nos conforman como comunidad y como humanidad. En como esas piezas a las que llamamos académicas, preservadas en el tiempo de manera invariable podemos encontrar respuestas o formas de vida, lecciones, alegorías, soluciones a nuestros problemas actuales.

 

    En esta fórmula de “revisita” de la investigación y creación de danza contemporánea podíamos haber adoptado muchas maneras de hacerlo, ya ha habido otros creadores y creadoras que han escogido este camino para alguna de sus obras, y ciertamente existen distintas maneras para ejercer este proceso. 

 

    Con Giselle, a diferencia de otras de nuestras piezas fundamentadas en esta idea de la revisita hemos variado el proceso creativo. De hecho, es especialmente necesario señalar que nuestra Giselle, no alude a la pieza completa, al libreto de la pieza original, como en un primer término podíamos pensar, si no que se fundamenta en el mismo personaje de ELLA. Ella como mujer, como individuo, como respuesta, como acto. Es por tanto, Giselle el epicentro de la acción y no su historia.

 

Para nosotros, la acción del “acto de Giselle” se concentra en la idea de la capacidad del amor como fuente primigenia de posibles soluciones al dolor que se ha instalado en nuestras sociedades, en la idea del amor como cura y sanación.  

 

    Por lo que no hay en nuestra pieza una construcción que se centra en la horquilla amor/traición, como en el original, sino que en este caso nos concentramos en Giselle, como concepto del “amor a pesar de todo”, es por ello que tenía que “ser ella”, ya que ninguno de los otros personajes de los otros ballets románticos hablan sobre ello con el desgarro y el arrojo como lo hace Giselle. 

 

    Si trasladamos a Giselle a las calles, a las del S. XXI, ella es esa mujer que se lanza con valentía, compromiso y veracidad al amor a pesar de todo. Desafortunadamente no encontramos muchas Giselle en nuestras calles en nuestro día a día. Y es que ¿es posible acceder al amor puro en la actualidad?

    

     Podemos decir que incluso desde los núcleos científicos existen diferentes visiones; por un lado, la medicina ha reconocido el síndrome del corazón roto como una verdadera patología clínica; mientras que opuestamente es innegable que la impronta tecnológica está introduciendo nuevos modos y formas de amar/desamar.

 

    De hecho, la Giselle de 1833 parece formar parte de un entendimiento del mundo, que está desaparecido o a punto de desaparecer; arrastrando con ella la dimensión gobernada por Myrtha en la que viven las Willis, las jóvenes que, como Giselle, murieron por amor. Pero paradójicamente también parece que ese submundo irreal, espectral metaforiza de manera actual la liquidez de las relaciones humanas en la que nos vemos sumergidos a través de las pantallas que circundan nuestras vidas, y que aluden a las nuevas formas de amor/desamor a las que nos enfrentamos hoy.

 

    Los nuevos dispositivos tecnológicos han multiplicado la velocidad de las relaciones, así como la de posibles y múltiples frustraciones; configurando al fracaso del amor como una temática actual.

 

    Los individuos reaccionamos a esta nueva esfera tecnológica, a este trastorno potencial, con otras herramientas que se apuntalan y buscan “respuestas” en la meditación, el yoga, también en la danza…  pidiéndole a nuestro cuerpo nuevos recursos que nos ayuden a sostener aquello que nos instala en esta nueva velocidad espectral/virtual; aunque al igual que Giselle. Y creemos o queremos creer que esto es todavía invariable, siempre guiados por un único deseo: el de amar y ser amados.

Texto: Agnès López-Río

GISELLE es una nueva producción de  KOR’SIA
en co production con  Teatros del Canal Madrid,  Staatstheater Darmstadt Germany, “Festival Bolzano Danza | Tanz Bozen”

Con el ayuda de 

Ministerio de Educación, Cultura y Deporte // Gobierno de España, Comunidad de Madrid, Ayuntamiento de Madrid, Instituto Italiano de Cultura de Madrid.

Estreno absoluto
País: España-Italia
Duración: 1 hora y 15 minutos (sin intermedio)

Idea y dirección: Mattia Russo y Antonio de Rosa
Coreografía: Mattia Russo y Antonio de Rosa en colaboración con los intérpretes
Dramaturgia: Gaia Clotilde Chernetich y Kor’sia
Asistente a la dramaturgia: Giuseppe Dagostino
Asesoría artística: Agnès López-Río
Escenografía: Amber Vandenhoeck
Voz: Patricia Rezai
Repetidora: Marina Jiménez Blasco
Música: Adolphe Adam y PERMANENT DESTRUCTION / Naomi Velissariou & Joost Maaskant Composición musical: Susana Hernández Pulido
Luces: Marc Salicrú
Idea y diseño de vestuario: Adrian Bernal
Realización y diseño textil: Amedeo Piccione
Maquillaje: Vicent Guijarro
Peluquería: Elías Pedrosa para Oculto Hair Club
Realización de escenografía: Mambo Decorados + Sfumato
Atrezos escenográficos: Scnick Móvil
Foto cartel: Ernesto Artillo
Fotógrafos colaboradores: Paul Rodríguez, Pablo Zamora, María Alperi
Vídeo promocional: Alejandro Garrido
Intérpretes: Mattia Russo, Antonio de Rosa, Agnès López-Río, Giulia Russo, Astrid Bramming, Alejandro Moya, Christian Pace, Angela Demattè, Claudia Bosch, Gonzalo Álvarez y Jerónimo Ruiz Producción: Gabriel Blanco y Paola Villegas (Spectare)
Directora técnica: Meritxell Cabanas

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